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Por Ana Belén Toribio
Fotos: Archivo y Agencia
Los vinos de la D.O. Valdepeñas cuentan y enseñan
Está claro que la D.O. Valdepeñas está cambiando y mejorando su imagen de marca. Fiel a la frase de que el vino es cultura de la que tan de acuerdo estoy porque es nexo de unión de ideologías y brindis de celebraciones me gusta el eslogan de la nueva campaña «Crianzas con muchas cosas que contar y reservas con muchas cosas que enseñar». El vino nos habla, se expresa… sólo hay que tener la sensibilidad y el tiempo suficiente para saber escucharlo.
Por eso, como los vinos dicen, cuentan y enseñan. Si tienes una historia compártela. www.vinosvaldepenas.com

La vendimia
Tras más de dos meses de trabajo, puede darse por concluida la campaña de vendimia 2017 en la Denominación de Origen Valdepeñas con una cosecha de 93,4 millones de kilos de uvas procedentes de las aproximadamente 22.000 hectáreas de viñedo – algunos centenarios- mimados por los viticultores que las cuidan.
Situada en el sur de Castilla-La Mancha, la zona de producción de la Denominación de Origen Valdepeñas, está atravesada por el río Jabalón de este a oeste y el rendimiento máximo permitido es de 6.000 kilos por hectárea en variedades tintas y de 7.500 kilos por hectárea en variedades blancas.
Mejora en la trazabilidad
Más de 2.500 agricultores han recolectado sus uvas en perfecto estado sanitario y en excelentes condiciones de calidad. Como novedad, este año los viticultores han realizado sus declaraciones de producción por parcela en lugar de por explotación; lo que supone una medida que mejora la trazabilidad del producto en lo que se refiere a garantía del origen. Además, cabe destacar la buena acogida por parte de los viticultores a las inspecciones realizadas por los técnicos de la D.O., quienes han detectado muy escasas descalificaciones de parcelas, y han constatado el compromiso por la calidad de todos los agentes desde la cepa hasta la copa.

De la cantidad total de uvas vendimiadas en la D.O. Valdepeñas este año, 38 millones de kilos corresponden a uvas de variedades blancas autorizadas (moscatel de grano menudo, sauvignon blanc, chardonnay, macabeo, verdejo y airén) y 55,4 millones de kilos son uvas tintas de las variedades petit verdot, garnacha, merlot, cabernet sauvignon, syrah y, principalmente, tempranillo. Respecto a la campaña del año anterior, la cosecha de uvas con D.O. Valdepeñas en 2017 ha sido inferior en 5,7 millones de kilos, lo que supone una merma total de algo más de un 5 %, siendo el descenso más significativo en las variedades blancas.
Por poblaciones, aproximadamente el 50% de la cosecha se ha concentrado en el término de Valdepeñas, y el resto entre las nueve localidades vecinas cuyo territorio total o parcialmente forma la zona de producción de esta Denominación.
La Climatología y los suelos
El clima en la zona de producción es de tipo continental seco, con el 80% de los días despejados y con amplitudes térmicas que llegan a los 45 °C.
La climatología de este año en el territorio que abarca la D.O. Valdepeñas se ha caracterizado por las altas temperaturas durante primavera y verano y por la escasez de precipitaciones. Además, la floración en primavera fue ligeramente más temprana. Todos estos factores han provocado que el comienzo de la campaña se adelantase hasta principios de agosto, y que el resultado sea una materia prima de buena calidad.
Cuenta con una altitud media de 700 metros y los terrenos son de tipo calizos, arenosos y arcillosos favorables para el cultivo del viñedo de calidad.
Hablemos de su historia
Los vinos de Valdepeñas tienen una idiosincrasia basada en su tradición y sobre todo en su historia, que se remonta a varios siglos antes de Cristo.
Sus antecedentes hay que situarlos entre los ss. VIII – VII a. C., en lo que hoy se denomina Cerro de las Cabezas. Otra constatación romana en la zona es el descubrimiento en Alhambra. Teniendo presente el amor de los romanos al vino y al cultivo de la vid, así como los antecedentes descritos: vías de comunicación, una lápida con el nombre de Acinippo, escudo heráldico con racimo de uvas, el culto a la deidad del comercio…, podríamos afirmar que Valdepeñas es la cuna de la vid en Castilla-La Mancha.
Pero es a partir de 1212 con la victoria de Alfonso VIII en las Navas de Tolosa cuando la actual Valdepeñas empieza a tomar forma y cuando más documentos la referencian a través del vino y sus viñas. En el año de 1243 fue cuando Doña Berenguela agrupa diferentes poblaciones cercanas entre sí en un sólo núcleo bajo el nombre de Valdepeñas, que etimológicamente se cree responde al de Valle-de-peñas.
A partir del s. XIII son múltiples las citas y alusiones a Valdepeñas y comarca que dan testimonio de las viñas.
Durante todo el s. XVI, la situación vitivinícola de esta zona se consolidó y aumentó paulatinamente. Los vinos de Valdepeñas, que ya eran conocidos en la corte de los Austrias, empiezan su comercialización con Madrid al ser creada en dicha villa la capitalidad del reino por Felipe II en 1561. En fecha próxima, 1594, un protocolo de la Orden Trinitaria rinde pleitesía al vino de Valdepeñas.












